Aunque es un milagro que la Academia Kaginado siga en pie, Yuri Nakamura y sus secuaces juran vengarse del dios que creó su universo. Señalando sus muchos absurdos, propone que la academia es en realidad un sustituto de la otra vida.
La teoría de Yuri inquieta a todos; algunos empiezan a cuestionarse e incluso a dudar de sus propios recuerdos. Sin embargo, no todos están de acuerdo con la noción, defendiendo el hecho de que su existencia actual es el resultado de su pasado y no la interferencia de un ser omnisciente. La vida en la Academia Kaginado sigue siendo frenética, ¡a pesar de lo mucho que los alumnos desean que no sea así!
