
En una era que se encuentra al borde de una revolución de la inteligencia artificial, Towasa Oumagi destaca como una niña prodigio. Su hermano adoptivo, Akira Himegami, es uno de los pocos que comprende el corazón que se esconde tras su código y permanece inquebrantablemente a su lado frente a los prejuicios a los que ella se enfrenta a menudo como pionera en el campo de la IA. Durante una reunión de accionistas destinada a revelar un avance que podría transformar a la humanidad, estalla el caos cuando un tirador dispara a Towasa y Akira en rechazo a sus ideales.
Con el ataque como su último recuerdo, Akira abre los ojos, solo para darse cuenta de que han pasado siglos. Se encuentra en un laboratorio abandonado en medio de una ciudad en ruinas, sin tener idea de qué fue de Towasa o del mundo. Un padre y una hija lo encuentran y lo llevan a su modesta casa, donde se sorprende al descubrir que la civilización ha retrocedido.
Sus días de paz se ven destrozados cuando es capturado por OWEL, una organización global que ahora gobierna el mundo y controla el acceso al conocimiento de la era anterior. Cuando sus captores deciden ejecutarlo, aparece una figura misteriosa y arrasa a todo el escuadrón con sus aterradoras habilidades inhumanas. Tras rescatarlo, ella se presenta como Yuugure —una androide— y le pide a Akira que se case con ella. Por si las cosas no fueran ya de por sí increíbles, el rostro de Yuugure es un reflejo perfecto del de Towasa.